Aunque parecía que el coche eléctrico estaba en boca de todos, con lo ocurrido con el COVID-19 y la más que palpable crisis económica que se avecina, podría retrasar la idea de los usuarios de cambiar de coche optando por uno híbrido o eléctrico. Los fabricantes de coches quieren que los usuarios compren vehículos nuevos. Pero, ¿conseguirán hacerlo posible?
Los fabricantes de coches nadan en stock
Con el objetivo de que se apueste por este tipo de movilidad, hay un plan renove en la mesa con 400 millones de euros. Pero lo mejor, es que este plan estaría destinado no solo al coche eléctrico, por lo que los usuarios podrían hacerse con vehículos que llevan tiempo en stock y más baratos.
Los futuros propietarios de vehículos que lleven ya tiempo queriendo comprarse un coche, encontrarán un buen momento ahora tras la desescalada. Porque es seguro que tendremos precios más económicos.
Parece que los coches que más se venderán serán los de km 0 y los de menos de 5 años. Realmente, tiene todo el sentido del mundo, porque son coches nuevos o prácticamente nuevos y que se podrán comprar a un precio mucho más low cost.
También habrá quien se lance a comprarse uno de estos vehículos pensando en el impacto del coronavirus. Y es que, de los encuestados, nada más y nada menos que un 71% de ellos afirman elegir el coche privado por miedo a contagiarse.
Con la crisis del COVID-19 los concesionarios podrían conseguir vender todo su stock de productos. Por lo que sería una buena noticia para el sector y también para las propias personas que los adquieran, al fin y al cabo, les saldrían más baratos que meses antes de ocurrir la tragedia del coronavirus en nuestro país.
La crisis económica podría hacer que los compradores fueran más conservadores
Ese salto al vehículo eléctrico o híbrido podría hacerse esperar, sobre todo teniendo en cuenta que son modelos más costosos y que no harán falta tanto a corto plazo. Por lo que, los usuarios que busquen un coche más económico para ir tirando, seguramente se decantan por uno diésel o gasolina.
De esta forma, los concesionarios logran vender los vehículos que tenían en stock desde hacía tiempo y los futuros propietarios los compran más baratos. Ideal para disfrutar de un coche nuevo y también más económico para muchos años.
Eso sí, los híbridos y eléctricos tendrían que esperar un poco más.
